13 noviembre, 2008

LOS NERVIOS TRAICIONAN

Lo peor que le puede pasar a alguien cuando realiza la pregunta “De qué trabaja tu marido” es que reciba como respuesta que tiene de profesión chófer de féretros.

Esto es exactamente lo que me pasó con una ex compañera de trabajo cuando le formulé dicha pregunta . ( Ex a causa de la crisis, que aunque algunos no lo crean haberla, haila )

La verdad es que me importaba un pepino el trabajo de su marido. Fue una pregunta inocente para tener otra conversación que no fuese la del tiempo y como siempre me iba comentando que no coincidía con su marido, que su marido tenía un horario muy raro, que bla,bla,bla… Pues me dio por preguntarle si su marido trabajaba en el cuarto turno.

- En el qué???? me contestó.

Más pistas era tontería. Como con esta respuesta-pregunta, ya me había dejado claro que no sabía de qué iba esto del cuarto turno, no me dejó más remedio que ir un paso más allá y ahí que fui.

- Que de qué trabaja tu marido.
- Aaaaaaaaaaah ¡!!! Era eeeeeeeeesoooo ¡!! Pues es chófer de féretros.

Una vez contestado ya no hay vuelta hacia atrás. Algún comentario has de hacer para romper el silencio que se crea o que se creó en aquel instante.

- Bueno y… qué tal??? Lo lleva bién??? Bueno ya sé que en coche pero me refiero a que sus clientes no se deben quejar, no???

Aunque una lo intenta llevar con toda normalidad, en el fondo y no tan fondo, da como cosa hablar del tema. Lo peor es que entre más quieres salir del tema, más dentro te metes y al final, no sabes cómo mierda salir de la conversación de los cojones ¡!! La cosa duró demasiado y ya empezaron los comentarios fuera de lugar como “ Supongo que no se llevará el trabajo para casa, no???” o “ Tu marido, sin duda alguna, tiene un trabajo de muerte”.

Claro, claro, que tú lo hubieses llevado mejor, verdad???? Pues cuando te encuentres en la misma situación hablamos, majete ¡!!!

Besos nerviosos